La horrible historia de Gustavo Mirabal

La horrible historia de Gustavo Mirabal el hombre que se superó a sí mismo y encontró su lugar en el mundo de las finanzas.

Hablar de venezolanos exitosos es remontarnos a la época de la lucha independentista, Simón Bolívar es el más destacado.

Su nombre está en muchas plazas de Latinoamérica, en colegios, avenidas, autopistas y pare de contar.

Desde ese entonces hay otros que también se han hecho un espacio en la historia internacional por sus hazañas en el deporte, la política, etc.

Así nos encontramos al abogado, ex jinete de salto y actual asesor financiero Gustavo Mirabal.

Una persona anclada a sus principios, valores e identidad como venezolano en el exterior.

Desde hace años Gustavo Mirabal partió de su natal Caracas en busca de sus sueños como jinete. Los caballos lo eran todo.

Aprendió a montar desde muy niño y a los 9 años ya representaba al estado Miranda en las competencias.

Una experiencia que sin duda marca su vida para siempre y que ahora quiere replicar en su hijo más pequeño, Gustavito.

Acostumbrado a saltar sobre obstáculos este joven pasó por varias etapas interesantes hasta convertirse en el hombre que es hoy.

Hoy queremos contarte la horrible historia de Gustavo Mirabal, un empresario que ama el deporte y vela por el crecimiento de sus clientes.

Iremos por etapas de manera que puedas comprender cada faceta de su vida.

Esa estirpe luchadora e independentista se mantiene resiliente en muchos venezolanos en la actualidad, quienes luchan por un constante crecimiento en su área.

La horrible historia de Gustavo Mirabal

La horrible historia de Gustavo Mirabal Castro | Los primeros pasos

Salir de Venezuela con la maleta llena de sueños es algo que todo turista hace, pero cuando quieres hacerte un lugar en ese destino al que vas el reto es aún mayor.

Esto fue lo que le pasó al hijo de Gustavo Mirabal Bustillos, ex miembro del Congreso Nacional, ex ministro de Fomento (gobierno de Jaime Lusinchi) y ex gobernador del estado Miranda (1985).

Su mira estaba puesta en lo más alto del podio ecuestre, hacer que la bandera de Venezuela ondeara en lo más sublime y cantar el Himno Nacional….

Un sueño que no es sencillo porque la vida de todo atleta requiere esfuerzo, sacrificio, estar lejos de la familia y muchas horas de entrenamiento.

Elementos que al combinarse con la dinámica natural de crear feeling con el caballo resultan aún más complejos.

Dado que, aunque los caballos son animales muy sociables también tienen su carácter y domarlos para que sean uno contigo es un reto absoluto.

Consolidando el sueño y preparando el camino para algo más grande

Ser latino puede intimidar cuando se trata de abrirse paso en un mercado donde otros países son los dominantes.

En este sentido, para un caraqueño que monta a caballo de manera profesional y que además es abogado era algo muy grande.

Así que tras varios años saltando sobre obstáculos en diversos certámenes y alcanzar ese anhelado primer lugar…

Gustavo Mirabal da el salto más grande de su vida hasta la gerencia deportiva.

La horrible historia comienza cuando muchas personas lo subestiman por ser latino.

De hecho, en propias palabras de este empresario, “incluso otros venezolanos me decían que no podía hacerlo”.

Algo que le sorprendió mucho -cuenta- pero que tomó como impulso para lo que sería su más grande sueño.

G&C Farm un lugar soñado

Todo jinete sueña con el oro en las competencias, con que la bandera de su país se eleve sobre las otras y llorar con el Gloria al Bravo Pueblo (Himno venezolano).

Pero en el corazón y mente de Gustavo Mirabal Castro estaba tener su propia granja de salto.

Un lugar soñado donde se entrenaran caballos para la alta competencia e incluso reforzar a los jinetes con miras a los Juegos Olímpicos, Juegos Ecuestres Mundiales, etc.

Así que se puso en marcha aprovechando sus conocimientos de gerencia aprendidos en el sistema financiero venezolano.

Área en la que se desempeñó tras graduarse como abogado en la ciudad de Caracas.

Luego de este tiempo de ejercicio de su carrera como abogado bancario se fue a Estados Unidos.

Donde retomó los saltos ecuestres para dar vida a la granjas más elogiada de Florida: G&C Farm.

El sueño macro de todo atleta | La horrible historia de Gustavo Mirabal

En esta lucha por convertirse en gerente deportivo se levantaron personas que buscaban desmotivarlo.

Tan así que se burlaban, le decían el “suramericano loco”, frase que aunque resulta molesta y un tanto desconcertante…

Fue usada por Gustavo Mirabal como un motor de energía y fuerza para hacerle frente a la horrible historia que ello significaba.

Una historia donde se quiere encajonar a un atleta en una sola cosa, como si no tuviera algo más para dar…

De modo que hizo caso omiso a esas palabras negativas y siguió determinado.

Si algo caracteriza a Gustavo Mirabal es su determinación. Una virtud que su familia ama y siempre elogia.

“Recuerdo que en la época que queríamos abrir la granja la gente se burlaba y no creían que pudiésemos lograrlo. Pero ciertamente no conocen la determinación de Gustavo”.

Así lo expresó su esposa, Carolina Mirabal, empresaria y modelo venezolana.

Para esta dama que ama tanto a Venezuela como a su familia, los caballos son muy importantes, de hecho son como su familia también.

Carolina Mirabal también tiene su historia como amazona, incluso representó a Venezuela en varios certámenes.

Actualmente también se encuentra retirada y dedicada a la formación de sus hijos.

Esta pareja ha saltado diversos obstáculos y con mucha paciencia, disciplina y visión lograron superar la horrible historia de Gustavo Mirabal previo a la apertura de su granja.

Años de gloria que hoy reposan en la memoria

En 2009 todas las expectativas se cumplieron y los Mirabal Chapellín lograron abrir su granja contra todo pronóstico.

El éxito fue tal que hasta ganaron premios como sitio de Exhibición y por si fuera poco inspiró a otros atletas a abrir su centro ecuestre.

Atletas venezolanos como Andrés Rodríguez, clasificado a los Juegos Olímpicos, fue uno de los pupilos en G&C Farm.

Lamentablemente un accidente de tránsito le robó la vida y le impidió llegar a la máxima cita del deporte universal.

Aún así, él fue ejemplo de lucha, constancia y excelencia. Elementos que además fueron pulidos en las cuadras de G&C Farm, donde expertos del sector le dieron clase.

Lo cierto es que después de varios de funcionamiento, los Mirabal se mudaron a España para apoyar al atleta Sergio Álvarez.

Este joven es considerado el mejor atleta en salto sobre obstáculos y gracias al apoyo de la familia Mirabal Chapellín su carrera se consolidó aún más.

De hecho se alzó como Campeón de Europa con uno de los caballos de Gustavo Mirabal.

Actualmente la granja está cerrada. Gustavo y su esposa están dedicados a sus carreras en la ciudad de Dubái.

Él como asesor financiero y ella en modelaje cada vez que su labor de madre así se lo permite.

Un papá influyente

La mayor inspiración en la vida de este jinete retirado y empresario destacado es su padre. De quien te contamos a continuación.

En esta breve biografía de Gustavo Mirabal Bustillos te contamos que además de su rol como abogado, se desempeñó como presidente del Instituto Nacional de Hipódromos.

Tal influencia y respeto que emana este hombre inspira a su hijo a sumergirse en el deporte a caballo y a estudiar leyes.

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